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domingo, 25 de mayo de 2008

Polos opuestos.

Somos la cara y la cruz pero la vida ha hecho que compartamos muchísimos momentos.
A ella le encantan los realitys y los programas del corazón, incluso se engancha a culebrones mejicanos. Le gustan las típicas películas americanas comedia romántica. Si hablamos de música si que compartimos algo, quitando que es una gran seguidora de los hits del momento. Y si la cosa va de libros le gustan aquellos que narran alguna historia de amor y claro, tienen que acabar bien.

Es más responsable, más conservadora en cuanto algunas de sus ideas y eso se refleja en su forma de vestir, es más cariñosa pero también un poco más egoísta: le gusta recibir y no tanto dar.

También es más cuadriculada, no le gusta crear, no es muy imaginativa. Pero retiene en su cabeza una gran cantidad de conceptos.

Tiene el poder de cambiar de ánimo al segundo y no le gusta que le digan lo que tiene que hacer, si es así pasará de ti olímpicamente.

No sabe hacer ninguna tarea en casa y si se pone lo hace mal. Pero siempre tiene en su móvil teléfonos de emergencia para cualquier situación.

Puede andar con tacones las 24 horas del día y seguir con los pies intactos, como si no pasara nada.

Tiene manías que conserva desde la adolescencia pero no es una maníatica empedernida, yo creo que las mantiene porque quiere seguir teniendo un punto infantil que de vez en cuando saca a pasear.

Es una negada para las tecnologías, no le gustan pero del móvil no se separa ni un momento. Da rabia cuando quedas con ella alguna tarde para tomar un café y el móvil no para de sonar.

Le encantan los zapatos y los bolsos y también la ropa pero se la compra y si tienes suerte se la ves puesta una vez. Es un desastre y la ropa de invierno de la temporada pasada puede que desaparezca de su armanrio y la encuentres en la basura.

Puede comer todo lo que quiera, la tia no engorda, se mantiene igual de delgada y así cuando llega el verano luce sus mini-biquinis. La ropa de verano es la que más le gusta y los biquinis... tiene una colección de ellos cada agosto.

Y si hablamos de chicos, aunque no tenemos los mismos gustos ni parecidos, sí que es exigente. Parece que no lo encuentre o que no lo quiere encontrar porque por falta de pretendientes no será.

Tenemos un nexo en común, un nexo que no son nuestros amigos. Sus amigos son más pijos y muy diferentes a los mios.

Nos conocemos y nos respetamos (quitando de las bromitas sobre nuestrea forma de ser o nuestros gustos) que muchas veces no entendemos. Pero parece mentira como dos personas tan distintas y con puntos de vista tan diferentes puedan mantener una conversación y aprender de la otra, puedan aconsejarse y ayudarse.

Y aunque últimamente parece que estamos más separadas hoy me he dado cuenta que dentro de poco la distancia va a ser mucho mayor. Distancia geográfica, claro, pero sabe (no hace falta que se lo diga) que si necesita algo, lo que sea me tiene ahí. Creo que siempre le he demostrado que soy sincera y le he aconsejado lo mejor que he podido (sabe que no me gusta dar consejos, cada uno que viva como quiera o pueda, pero he intentado que los momentos de bajón pasaran rápido).

Quiero que sea feliz, lo más feliz posible y estoy segura que lo será porque aunque me he enfadado con ella muchas veces por razones de todo tipo: forma de actuar, de pensar, de vivir... sé que ha luchado mucho por conseguir lo que ahora a fuerza de constancia ha conseguido.

Ella me ha enseñado que si quieres puedes, pero que tienes que luchar y no rendirte, que si te caes te tienes que levantar, porque los sueños se pueden cumplir.